martes, 9 de octubre de 2012

ALPECHIN EN EL RIO GUADAIRA

 9 de Octubre de 2012 - Vertidos Río Guadaira





 Estas escenas se repitieron en el río Guadaira durante décadas. Un río donde aprendió a nadar toda mi generación (1958) y las anteriores.  Un río que también durante décadas fué una playa para Sevilla y por supuesto para Alcalá. Aqui se vertía alpechin, sosas caústicas y otras químicas.

 

 


 

A día de hoy creo y espero que sólo sea alpechín lo que vierten. El último vertido ha tenido lugar en estos últimos días de Octubre de 2012. Los anteriores sólo hace unos diez meses o menos. 

 José A. Benítez

 

Una combinación de algas y bacterias permite reciclar vertidos de alpechín

19.04.10 - 01:52 -

Una empresa del PTA coordina un proyecto europeo para reducir la contaminación en el proceso de elaboración del aceite de oliva

 Las microalgas y bacterias reaccionan con la luz y biodegradan los contaminantesEl proyecto entra en una segunda fase en la que se desarrollarán los fotorreactores 

Un nuevo sistema basado en la acción de un conjunto de microalgas y bacterias ayudará a reciclar casi todo el volumen del agua procedente del lavado de las aceitunas empleadas en la producción de aceite de oliva.
Gracias a la capacidad de estos organismos para biodegradar los fenoles, que hacen que este líquido sea muy difícil de tratar, aumentará la calidad del agua residual de la industria productora de aceite.
Según la responsable de Investigación y Desarrollo de Bioazul, Antonia Lorenzo, con el sistema que desarrolla la empresa se podrá reutilizar el 90 por ciento del agua empleada para lavar las aceitunas. 
Lorenzo aseguró que el alpechín, término con el que se conoce al residuo líquido generado en la producción de aceite de oliva, es «de las aguas más contaminantes dentro de la industria alimentaria».
Empresa del PTA
Bioazul, que tiene su sede en el Parque Tecnológico de Andalucía, coordina el proyecto de desarrollo, financiado por la Comisión Europea dentro del programa Eco-Innovación, en el que participan empresas de Portugal, Grecia, Italia y Alemania que marcan la pauta para desarrollar la iniciativa en la línea adecuada.
El sistema consiste en un recipiente que contiene una combinación de microalgas y de bacterias que se activan al contacto con la luz y biodegradan los fenoles presentes en el agua contaminante.
Una vez que el residuo ha pasado por este 'fotobiorreactor' -compuesto por el recipiente (el reactor) y la combinación de organismos-, se encauza hacia unas membranas que filtran el agua para que pueda reincorporarse al proceso de lavado.
«El líquido que sale del módulo de membranas tiene que ser potable por seguridad alimentaria», explicó Lorenzo, lo que, precisó, es una exigencia de la legislación.
El proyecto, que tiene una duración prevista de 24 meses, inicia ahora su segundo año de desarrollo con los 'fotorreactores' a punto gracias al trabajo de las universidades de Granada y de Tuscia (Italia).
El Centro de Investigación de Nagref, en Grecia, y el Technology Transfer Zentrum alemán, planean en este momento cómo se adaptará el módulo de membranas, con el cual el sistema Algatec estará completo.
Cuando terminen este trabajo se levantarán dos plantas piloto donde perfeccionar el producto final, que estarán situadas en sendas cooperativas de Puente Genil (Córdoba) y de Creta (Grecia).
Para la próxima campaña
Su puesta en funcionamiento está prevista «para cuando comience la campaña de producción de aceite», que normalmente es en octubre, avanzó Lorenzo.
También indicó que el resultado del proyecto será un producto innovador muy útil para disminuir el impacto medio ambiental de la actividad de producción de aceite, y una contribución importante a un sector que por su carácter estacional «no puede hacer inversiones muy altas». 
Fuente:  http://www.diariosur.es/v/20100419/sociedad/combinacion-algas-bacterias-permite-20100419.html
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 CARACTERÍSTICAS Y TRATAMIENTO DE LAS AGUAS RESIDUALES INDUSTRIALES POR SECTORES: MOLTURADO DE ACEITUNA PARA LA OBTENCIÓN DE ACEITE DE OLIVA VIRGEN1
F. CABRERA
Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla, CSIC. Apartado 1052, 41080 Sevilla.
RESUMEN
El aceite de oliva se obtiene mediante los métodos de presión en discontinuo o por el de centrifugación en continuo, en los que se producen tres fases: aceite (20%), un residuo sólido (30%) y un licor acuoso (50%).
El residuo sólido (orujo), que está constituido por la pulpa y los huesos del fruto, aceite y agua, se utiliza para la extracción de aceite y, cuando está agotado (orujillo), como combustible. Otros usos del orujo y del orujillo son la alimentación animal y la producción de abonos orgánicos, composts, carbones activos y furfural.
El licor acuoso, compuesto por el agua de vegetación y los tejidos blandos de las aceitunas, y el agua usada en las distintas etapas de la elaboración del aceite, constituye el alpechín. El volumen de alpechín que se produce es de 0,5-1,5 L kg-1 de aceituna molturada. El alpechín es un líquido oscuro compuesto por 83-94% de agua, 4-16% de materia orgánica (polisacáridos, proteínas, ácidos orgánicos, polifenoles) y 0,4-2,5% de sales (carbonatos, fosfatos, K, Na), que tiene un alto poder contaminante (DBO 35-100 g L-1; DQO 45-130 g L-1; CE 8-22 dS m-1).
La eliminación de los alpechines es un problema crítico en los países mediterráneos. España es el tercer productor mundial de aceite de oliva. Andalucía produce el 80% de este aceite y un volumen medio anual de 2 x 106 m3, que representan una contaminación equivalente a 16 x 106 habitantes durante la campaña de molturación.
La depuración de los alpechines por los métodos convencionales es difícil y costosa debido al contenido de polifenoles. Estos métodos sólo consiguen rebajar la DBO a 3.000 mg L-1 con una repercusión de 4,5-8,5 ptas kg-1 de aceite de oliva virgen. Otras alternativas para su eliminación son la infiltración en los suelos y la aplicación agronómica a los mismos, su compostaje o co-compostaje, o el de sus lodos, con residuos agrícolas, con lo que se reciclan sus componentes.
La implantación de un sistema de extracción de aceite en el que se producen fundamentalmente dos fases (aceite y orujo), reduce al mínimo el consumo de agua y por tanto la producción de aguas residuales que quedan reducidas al 20-40% de las producida por el sistema de tres fases. Asimismo, la carga orgánica del nuevo efluente se reduce al 6-15%. El nuevo orujo
1 F. CABRERA (1995). El alpechín: un problema mediterráneo. En "La calidad de las aguas continentales españolas. Estado actual e investigación" (EDs.M. Alvarez Cobelas y F. Cabrera Capitán) 141-154. CSIC-GeoformasEdiciones. Logroño, ISBN: 84-67779-23-9
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INTRODUCCIÓN
Una de las industrias más tradicionales de los países mediterráneos es la de la obtención del aceite de oliva. El aceite de oliva se obtiene mediante el método tradicional de presión en discontinuo, consistente en la molturación y prensa de la aceitunas, o por el más moderno método de centrifugación en continuo, en el que el aceite se extrae por centrifugación de una mezcla de aceitunas molidas y agua caliente. Por ambos sistemas se producen tres fases: a) el aceite, b) la fase sólida y c) la fase acuosa. El aceite y la fase sólida, denominada orujo, representan respectivamente el 20 y 30% del peso de aceituna molturado, mientras que el otro 50% lo constituye el agua de vegetación del fruto, que forma parte del efluente líquido, denominado alpechín. La eliminación o depuración de los dos subproductos de la industria del aceite de oliva, en especial la del alpechín, constituye un problema para este sector de producción (García Rodríguez, 1990; Rodrigo Román, 1990; Fiestas Ros de Ursinos y Borja Padilla, 1992; López y Cabrera, 1993).
EL ORUJO
El orujo está constituido por la pulpa y los huesos de la aceituna, y contiene, además, humedad y aceite en proporciones que varían según el sistema de producción del que proceda (sistema de presión: 25-30% humedad, 5-6% aceite; sistema de centrifugación: 45-50% humedad, 4-7% aceite). El orujo no constituye un problema medioambienta, ya que tradicionalmente es la materia prima de otra industria, la orujera, en la que, después de secado, se extrae el aceite, aceite de orujo, resultando otro subproducto sólido, el orujo extractado u orujillo, que se emplea como combustible en la propia orujera, en las almazaras o en otras industrias.
En los últimos años se han realizado numerosos estudios para revalorizar el orujo y el orujillo, encontrándoseles diversos usos (Ramos Ayerbe, 1986). Así, por ejemplo, la separación de la pulpa y los huesos facilita la extracción del aceite, en el caso del orujo, y permite una mejor utilización de
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la pulpa de orujo y de orujillo, compuesta por celulosa, hemicelulosa, azúcares, pectinas y proteínas, para la alimentación animal (Ramos Ayerbe y Ortega Jurado, 1986; Aguilera et al., 1986). Los fragmentos de hueso libres de grasa se utilizan como combustible, así como en la fabricación de carbones, carbones activos y furfural (Ramos Ayerbe, 1986; Lorente Martínez, 1986; Ramos Suria, 1986).
El alto contenido de materia orgánica y mineral del orujillo hacen posible su uso, o el de su pulpa, como abono orgánico o en la fabricación de composts, mezclado con otros subproductos agrícolas (de Bertoldi et al., 1986; Ramos Ayerbe, 1986).
CARACTERÍSTICAS DEL ALPECHÍN
El alpechín es una mezcla del agua de vegetación de la aceituna, del agua que se utiliza en las distintas etapas de la elaboración del aceite (acondicionamiento del fruto, añadida en los molinos, batidoras y centrifugadoras), que oscila entre 0,5 y 1,5 L kg-1 de aceituna, así como del agua utilizada en la limpieza de las instalaciones. El resultado es un líquido oscuro, con diversas sustancias disueltas y en suspensión. El alpechín, recién producido, tiene un olor que recuerda al del aceite; cuando fermenta, tiene un olor fétido. Su propio nombre, alpechín, alude a esta última característica, ya que proviene de la palabra mozárabe pechin, derivada a su vez de la latina faecinus, que significa de la hez. Otros nombres como murga, morga o amorca, del latín amurca, aluden asimismo a su carácter de jugo fétido. Es interesante señalar que estos últimos términos coinciden con uno de los nombres con que se denomina este producto en griego, mourga.
La composición química del alpechín es muy variable y función de numerosos factores como son: la variedad del olivo, el tipo de suelo, el sistema de cultivo, el grado de madurez y el tiempo de almacenamiento del fruto y el sistema de extracción, factor este último que más condiciona la composición del alpechín. El alpechín contiene 83-94% de agua, 4-16% de materia orgánica y 0,4-2,5% de sales minerales (Ramos-Cormenzana, 1986).
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La materia orgánica del alpechín está constituida por grasas, azúcares, sustancias nitrogenadas, ácidos orgánicos, polialcoholes, pectinas, mucílagos, taninos y polifenoles (Fiestas Ros de Ursinos, 1986a; Saiz-Jiménez et al., 1987; Martínez Nieto y Garrido Hoyos, 1994) (Tabla 1). La presencia de compuestos fenólicos, de los que se han identificado más de 50 (Saiz-Jiménez et al., 1987), confieren al alpechín tres de sus más importantes propiedades: el efecto bactericida, el efecto fitotóxico y el color (González et al., 1990; Pérez et al., 1992).
El alpechín tiene altos contenidos en potasio, sodio, carbonato y fosfato (Tabla 1), que pueden constituir el 47, 7, 21 y 14%, respectivamente, del total de las sustancias minerales (Fiestas Ros de Ursinos y Borja Padilla, 1992; Martínez Nieto y Garrido Hoyos, 1994).
El alpechín tiene un alto poder contaminante debido a su alta carga orgánica y altos contenidos de sólidos disueltos (CE 8-22 dS m-1) y en suspensión, que superan los límites permitidos por la Ley de Aguas para vertidos a ríos, lagos, terrenos, balsas, subsuelo, etc. (Fiestas Ros de Ursinos y Borja Padilla, 1992) (Tabla 2). La carga orgánica del alpechín, medida por su DBO o DQO, es mucho mayor que la de los efluentes de otras industrias agroalimentarias (Tabla 3) (Fuller y Warrick, 1985; Cuadros García, 1989).
PRODUCCIÓN DE ALPECHÍN EN ESPAÑA
Según datos del Consejo Oleícola Internacional, España es el tercer productor mundial de aceite de oliva. En la campaña 1991-92, la producción de aceite en España ascendió a 623.081 Tm, y en la 1999-2000 fue 700.000 Tm, el 30-33% de la producción mundial (Infolivo, 2002) (Tabla 4). En Andalucía, donde se produce el 80% del aceite de oliva de España, en campaña media se molturan 1,8 x 106 Tm de aceituna, mientras que en campaña punta puede llegarse a 3,4 x 106 Tm (Rodrigo Román, 1990). El volumen medio anual de alpechín producido en la cuenca del Guadalquivir se estima en 2 x 106 m3, que se producen durante unos 100 días (noviembre-marzo) (AMA, 1992).
La eliminación de los alpechines constituye un problema crítico no tanto por el volumen producido, sino por su alta capacidad contaminante que radica
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en su alta DBO y en el corto período en que se produce. Suponiendo una DBO de 60 g L-1, puede calcularse que la contaminación generada por el alpechín producido en Andalucía equivale a la de una ciudad de 16 x 106 habitantes durante 100 días.
CONTAMINACIÓN DE LAS AGUAS POR ALPECHÍN, EVOLUCIÓN DEL PROBLEMA
Tradicionalmente el sector almazarero estuvo integrado por un gran número de pequeñas almazaras muy diseminadas por el área de producción, por lo que los vertidos, de escasa importancia, se perdían en los campos sin alcanzar los cauces de los ríos. En Andalucía, en la década de los 50, una mayor industrialización del sector hizo que se constituyeran cooperativas y se construyeran factorías, con la consiguiente concentración de los efluentes en un menor número de puntos desde donde se vertían sin tratar a los cauces públicos. A finales de los 70, el vertido de alpechines constituía el principal problema de contaminación en la cuenca del Guadalquivir (García Rodríguez, 1990; Rodrigo Román, 1990; Fiestas Ros de Ursinos y Borja Padilla, 1992).
El efecto negativo de los vertidos de alpechín en las aguas puede comprenderse, teniendo en cuenta que para depurar 1 L de alpechín se necesita una media de 60 g O2. Suponiendo que el agua receptora tiene 10 mg O2 L-1 de oxígeno disuelto, para depurar el volumen medio de alpechín que se producen anualmente en Andalucía, 2 x 106 m3, se necesitarían 10.000 x 106 m3 de agua, el doble de la capacidad de todos los embalses de la cuenca del Guadalquivir (García Rodríguez, 1990).
Los efectos de los vertidos de alpechín sobre la calidad de las aguas superficiales se traducen en el aumento de las concentraciones de sólidos orgánicos e inorgánicos, de K, de P y de metales pesados. Asimismo, dichos vertidos producen la disminución drástica del oxígeno disuelto, a veces hasta niveles de anoxia, dando lugar a malos olores, desarrollo de microorganismos nocivos, asfixia y muerte de la fauna acuática. En la Fig. 1 se observa la influencia de los vertidos de alpechín en el río Guadiamar durante la campaña
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1978-79 sobre algunos parámetros de la calidad de las aguas (Arambarri et al., 1984; Cabrera et al., 1983, 1984).
En estudios realizados en los ríos Guadalquivir y Guadiamar (Arambarri et al., 1983; Cabrera et al., 1983, 1984), se observó que la materia orgánica del alpechín puede provocar, además, que la contaminación por metales pesados se extienda a lo largo de los ríos más de lo previsible por los procesos de precipitación-adsorción. Dicha materia, rica en compuestos alcohólicos y fenólicos, agentes quelantes muy activos, puede contribuir tanto a mantener los metales pesados en disolución, como a la disolución de los metales pesados de los sedimentos de los cauces. Estas hipótesis fueron corroboradas posteriormente mediante experimentos de laboratorio en los que se encontró que un alpechín liofilizado tenía una capacidad máxima de complejación equivalente a 0,68, 0,32 y 0,18 mmol (g alpechín)-1 de Cu, Zn y Mn respectivamente (Arambarri y Cabrera 1986; Cabrera et al., 1986). Estos mismos autores pusieron de manifiesto la capacidad de ese alpechín, en disoluciones diluidas (< 10 g L-1 ), para disolver metales (Fe, Cu, Mn, Zn, Pb y Ni) de sedimentos. Bejarano y Madrid (1994), investigando en esta misma línea, consiguieron estimar la constante de estabilidad del complejo Cu-alpechín (3,9 x 104) para un alpechín liofilizado con una capacidad máxima de adsorción de 0.47 mmol (g alpechín)-1. Estos mismos autores encontraron que disoluciones crecientes de hasta 30 g L-1 de ese alpechín disolvían Pb de un sedimento en cantidades crecientes y que las cantidades de Pb disueltas eran mayores cuanto más ácido era el pH. Asimismo, encontraron que el Fe y el Cu se movilizaban del sedimento a pH 4 y 5, mientras que el Mn y el Zn no se disolvían (Bejarano y Madrid 1992a,b).
En 1981 el Gobierno prohibe los vertidos de alpechines y arbitra medidas subsidiando la construcción de balsas para su almacenamiento durante las campañas de molturación. En las balsas el agua se evapora durante el verano, quedando en ellas los lodos que tendrían que retirarse anualmente para preparar las balsas para la campaña siguiente. A raíz de estas medidas, se construyeron unas 1.000 balsas, con lo que mejoró notablemente la calidad de las aguas de los ríos de la cuenca del Guadalquivir.
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Sin embargo, las balsas producen un grave impacto ambiental en las zonas cercanas a su ubicación, debido a los malos olores, proliferación de insectos, derrames y filtraciones. Por otra parte, la colmatación de las balsas por los lodos constituye otro problema, ya que la limpieza no siempre se lleva a cabo por ser costosa y porque no siempre se ha encontrado utilidad para los lodos. Pero el problema más grave surgió por la sustitución progresiva en muchas almazaras del sistema tradicional de presión por el de centrifugación en continuo, que produce más del doble de volumen de alpechín. Aunque paulatinamente se fue aumentando el número de balsas, que en 1988 ascendía a 2.458 (Rodrigo Román, 1990), fueron cada vez más frecuentes los accidentes de derrames y los vertidos incontrolados, como el detectado en la campaña 1982-83 en el río Guadiamar y en el arroyo del Partido en las proximidades al Parque Nacional de Doñana (Tabla 5) (Cabrera et al., 1983). En 1994 la rotura de una balsa en Baeza (Jaén) supuso un vertido de 6 x 106 L al arroyo Matadero, afluente del Guadalquivir.
ELIMINACIÓN Y TRATAMIENTO DE LOS ALPECHINES
Consciente del problema de los alpechines, sólo atenuado por el uso de las balsas, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir diseñó en 1989 una experiencia para la evaluación técnica y económica de diferentes métodos de eliminación o depuración de alpechines. Durante las campañas 1990-91 y 1991-92 se probaron nueve métodos basados en distintas tecnologías: evaporación natural o forzada, tratamientos químicos, físico-químicos y biológicos y en combinación de varios de ellos. Los resultados obtenidos por cada uno de los nueve métodos fueron muy variables, encontrándose que generalmente los métodos más efectivos son aquéllos en que la contaminación se reduce en varias etapas, si bien métodos más sencillos, como los que usan sólo evaporadores, alcanzan una reducción aceptable de la contaminación (AYESA, 1992). Los métodos probados lograron reducir la DQO a menos de 4.000 mg L-1 y la DBO a menos de 3.000 mg L-1, valores por encima de los permitidos por la legislación española (Tabla 2). Los costes de instalación de estos sistemas varían entre 5 x 106 y 36 x 106 ptas y los de explotación,
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basados en la eliminación o tratamiento de 5.000 m3 por campaña, oscilan entra 0,9 y 1,4 ptas L-1 de alpechín tratado. Estos últimos costes suponen un aumento de 4,5-8,5 ptas kg-1 de aceite de oliva virgen (AYESA, 1992; López Camino, 1993).
La baja eficiencia y los altos costes de inversión y mantenimiento de los métodos ensayados hacen que su adopción haya sido prácticamente nula.
Otra alternativa que se ha ensayado para la eliminación/depuración de los alpechines es su infiltración en el suelo, donde se evapora el agua y quedan retenidos los restantes componentes. Este procedimiento, denominado Land treatment (Tratamiento en el suelo) porque en él se usa el suelo como un medio para el tratamiento del alpechín, está basado en la interacción física, química y microbiológica entre los distintos componentes y microorganismos del suelo y del efluente (Fuller y Warrick, 1985). Esta forma de tratamiento implica la aplicación del efluente a un suelo que en principio no va a ser cultivado, si bien puede usarse después de un período de biodegradación del efluente. Para la puesta en práctica de esta forma de tratamiento se requiere una serie de condiciones edafológicas, climáticas e hidrológicas. Por ejemplo, se necesita un terreno llano cercano a la almazara cuyo suelo tenga adecuada porosidad, permeabilidad y conductividad hidráulica que permita la infiltración del alpechín sin que se produzcan encharcamientos o escorrentías. Se necesita también que la capa freática sea profunda y esté protegida por una capa impermeable para evitar su posible contaminación. Al mismo tiempo, es recomendable que la pluviometría sea baja y la evaporación alta (Dupuy de Lome y Martínez Bordiú, 1991). En experimentos en contenedores se ha encontrado que una capa de 2 m de un suelo margo calizo (40% CaCO3; 40% arcilla) elimina casi completamente la materia orgánica, el P y el K de un alpechín aplicado en dosis de 5.000 m3 ha-1 y que esta capacidad de descontaminación se mantiene si la aplicación se lleva a cabo durante tres años consecutivos (López et al., 1992). Asimismo, en experimentos de campo con el mismo suelo al que se aplicó 6.000 m3 ha-1 de alpechín anualmente durante tres años, se observaron aumentos en los contenidos de materia orgánica, N-Kjeldahl, N-NO3, P disponible y K, especialmente en la capa de 0-
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50 cm, que aumentaron la fertilidad del suelo, permitiendo su uso agronómico entre campañas (López et al., 1995). El bajo costo, tanto de la tierra como del sistema de riego necesarios, hace que este sistema de tratamiento de los alpechines sea enormemente atractivo para pequeñas y medianas almazaras.
RECICLADO DE LOS ALPECHINES
En contra de los que opinan que el alpechín es un agua residual (Rodrigo Román, 1990; AMA, 1992; AYESA, 1992; López Camino, 1993), están los que piensan que es un producto natural derivado de las plantas susceptible de reciclaje, debiéndosele considerar como un recurso renovable (Fiestas Ros de Ursinos, 1986b; Rodrigo Román, 1990; Flouri et al., 1990; Tomati y Galli, 1992).
Desde el punto de vista agronómico el alpechín puede ser considerado como un enmendante orgánico con cierto valor como fertilizante. Su aplicación agronómica a los suelos, denominada Land utilization (Utilización en el suelo), tiene como objetivo el aprovechamiento integral de los componentes del alpechín: agua, materia orgánica y nutrientes (Fuller y Warrick, 1985). En el Land utilization, en contraste con el Land treatment, los suelos que van a ser cultivados, se riegan, antes de la siembra, con cantidades moderadas de alpechín (<1.000 m3 ha-1). Esta práctica, recomendada desde antiguo (Marcus Porcius Cato (234-149 a. de J.C.); Lucius Iunius Moderatus Columela (siglo I d. de J.C.); Abu Zacarias (1148); Alonso de Herrera (1470-1539)), es muy conveniente en los países mediterráneos cuyos suelos tienen bajos contenidos en materia orgánica y en los que el agua es un recurso escaso y valioso. Además, su empleo como fertilizante, enmendante o acondicionador del suelo supone un ahorro energético, ya que la producción de los fertilizantes, en especial los nitrogenados, tiene lugar con un elevado consumo energético.
El uso agronómico de los alpechines tiene ventajas e inconvenientes (Fiestas y Ros de Ursinos, 1986b; Pérez et al., 1986; Tomati y Galli, 1992). La principales ventajas son: 1) es una forma económica de eliminar o de tratar el alpechín; 2) es una fuente barata de agua para el riego; y 3) suministra al suelo nutrientes, especialmente K, y materia orgánica. Los principales inconvenientes
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son: 1) la dificultad de almacenamiento, ya que se produce un volumen relativamente alto de agua en un período en que generalmente las necesidades de riego son bajas (noviembre-marzo); 2) la elevada salinidad (CE 7-20 dS m-1) que puede ocasionar daños tanto en el terreno como a las plantas (se han detectado problemas en la germinación, quemaduras en hojas, etc.); 3) el bajo pH, aunque en suelos calizos es menos importante; y 4) el abundante contenido de polifenoles que le confiere poder fitotóxico.
Aunque la aplicación agronómica del alpechín a su debido tiempo y en dosis adecuadas es beneficiosa (Fiestas Ros de Ursinos, 1986b; Flouri et al., 1990; García-Ortiz Rodríguez et al., 1993), ésta no es una práctica muy popular entre los agricultores españoles. Quizás los agricultores necesiten más información de los técnicos de los efectos del alpechín sobre las propiedades físicas, químicas y microbiológicas, así como sobre el sistema suelo-planta, información que no siempre existe (Tomati y Galli, 1992).
Muchos de los inconvenientes de la aplicación de alpechines a los suelos pueden reducirse o eliminarse mediante compostaje o co-compostaje con residuos agrícolas (por ejemplo: orujillo de uva, orujillo de aceituna, residuo del desmotado de algodón, paja de haba, etc.).
Los lodos de las balsas de evaporación pueden usarse como abono, bien directamente o co-compostados con residuos agrícolas (Montaño y Segura, 1986; Zafra Marín y Montero Tirado, 1986). La aplicación agronómica de uno de estos compost no causa efectos negativos sobre la germinación, primeros estadios, estado nutricional y producción de las plantas, produciendo notables aumentos de la materia orgánica y del N orgánico de los suelos, que se mineraliza lentamente (Cabrera et al., 1990; Martín-Olmedo et al., 1995).
ESTADO ACTUAL DEL PROBLEMA DE LOS ALPECHINES
Durante la campaña 1991-92 apareció en el mercado un nuevo sistema de extracción de aceite por centrifugación en el que se emplean pequeñas cantidades de agua caliente y se producen fundamentalmente dos fases, aceite y orujo. Éste es denominado Sistema Ecológico porque no produce alpechín y ahorra agua (un 65-70%) y la energía necesaria para calentarla. Los
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volúmenes de efluentes de las almazaras que han adoptado este sistema son del orden del 20 al 40% de los producidos en las que utilizan el sistema de tres fases y su carga contaminante es del orden del 6 al 15% de la de los alpechines (Alba Mendoza, 1994a; García-Ortiz Rodríguez y Frías Ruiz, 1994, Hermoso et al., 1995). En las Tablas 6 y 7 se recogen algunas características de las aguas residuales producidas en el sistema de tres fases.
En el sistema ecológico, la mayor parte del agua de vegetación del fruto se incorpora al orujo, aumentando su grado de humedad respecto al del sistema de tres fases. Este nuevo residuo sólido que se denomina alpeorujo o alperujo, se caracteriza por su grado de humedad (55-60%) y por su contenido en compuestos orgánicos, principalmente azúcares y pectinas, procedentes del agua de vegetación (Tabla 8). El alto contenido en agua de los alperujos dificulta su transporte y secado, mientras que la presencia de esos compuestos hacen que su textura sea diferente a la del orujo clásico, confiriéndole un peor comportamiento en los procesos de secado y extracción (Alba Mendoza, 1994b). A las temperaturas de los hornos de secado, el alperujo se carameliza, dificultando la penetración del disolvente y disminuyendo el proceso extractivo (García Ortiz Rodríguez y Frías Ruiz, 1994). En muchas almazaras, los alperujos se están sometiendo a una segunda centrifugación en dos o tres fases (denominada repaso), obteniéndose un aceite virgen lampante (sin uso de disolvente orgánico), orujillo y, en el caso del repasado por tres fases, nuevamente alpechín. En muchos casos el orujo húmedo es deshuesado en la misma almazara, produciéndose dos residuos, el hueso, que se usa como combustible, y la pulpa, que se repasa (Alba Mendoza, 1994). La pulpa exhausta se destina en muchos casos a cogeneración de energía . Por parte de las orujeras se está haciendo un gran esfuerzo para modificar las operaciones de transporte, almacenamiento, trasiego y secado del alperujo, así como para modificar el proceso de extracción y aumentar la capacidad de procesamiento horario. En la actualidad el destino final de la mayor parte del alperujo es la cogenaración de energía.
La calidad del aceite producido por el sistema de dos fases es superior a la del sistema de tres fases porque mantiene gran parte de las sustancias
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aromáticas del fruto y es más estable a la oxidación, siendo similar en estos aspectos al obtenido por el sistema clásico de presión (AMA, 1994; Alba Mendoza, 1994a).
El sistema ecológico ha sustituido progresivamente a los otros sistemas. Durante la campaña 1991-92 se había instalado en 20 almazaras y durante la campaña 1992-93 habían en funcionamiento 50 plantas de dos fases. En la campaña 1993-94 aproximadamente el 30% de la aceituna se molturó por este sistema y el número de proyectos para instalaciones de dos fases subvencionados por el Ministerio de Industria ascendía a 135 (AMA, 1994; Alba Mendoza, 1994a). En la actualidad la mayor parte de las almazaras han adoptado el sistema ecológico y se calcula que en España más del 90% de las aceitunas se procesan por este sistema, con la consiguiente reducción del problema medioambiental de los alpechines.

FUENTE:  http://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/web/Bloques_Tematicos/Calidad_Ambiental/Gestion_De_Los_Residuos_Solidos/compost/Caracteristicas_y_tratamiento_de_alpechines.pdf

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Bonitas teorías y experimentos que, si se quisiera, hubiera dinero para ello e intención. Pero insisto, a día de hoy el último vertido sólo se ha producido hace unos 5 días y ante los continuos recortes en todo, menos en armas, sueldazos políticos, múltiples amigos-familiares asesores, iglesia, lujosos despachos, coches, chalets y un largo etcétera...no se hace nada de verdad interesante, sólo publicidad de que "el río esta RECUPERADO, tanto, que un grupo de aficionados a las pirágüas, viendo lo RECUPERADO que está se mete a disfrutar de sus limpias aguas, con nuestro apoyo y poco menos que gracias a nosotros, el Ayuntamiento"



José A. Benítez.

lunes, 18 de junio de 2012

LA CRIA DE PALOMAS


LA CRIA DE PALOMAS
 
AÑOS 1970/1975

Empecé con una collera de Palomas Domésticas (Blanca y Gris).
Me las regaló mi Padre y teóricamente eran macho y hembra.  Después de unos meses las Palomas estaban sueltas en la azotea de mi casa. Volaban a sus anchas por todo el vecindario. Hicieron un nido a base de ramitas y demás que cogían de los tejados de los alrededores. Curiosamente al cabo de unos meses pusieron cuatro huevos. Con el tiempo lo comprendí todo, pero de momento y después de estar mucho tiempo incubándolos no salió nada. Abandonaron los huevos y comprendí que los huevos no valían. Los retiré. Al poco tiempo de nuevo veo que hay cuatro huevos en el nido. Esta vez a los veinte días o así de incubación, nacieron dos pollos. Los otros dos huevos no estaban fecundados. Cuando comenté con un vecino que también tenía Palomas, lo de los cuatro huevos, me contestó que eso no era normal, que las Palomas sólo ponen dos. Y además me contó que una de mis Palomas iba a su Palomar a ligar con un macho que había allí. Comprendí que en realidad yo tenía una collera de Palomas ambas hembras. Me habían despistado pues la corte que se hacían, los besos que se daban y las veces que se “Pisaban” me habían hecho equivocarme y creer que eran realmente macho y hembra.  Llegué a tener casi sesenta Palomas sueltas en casa en los casi cuatro años que tuve a estas aves. La tónica general en la puesta de huevos de estas aves es de dos. De estos blancos huevos, normalmente uno es mas grande que el otro y algo también cotidiano era que, Primero: De los pollos, uno era siempre mas corpulento que el otro y Segundo: Siempre terminaban siendo los dos, pareja casi de por vida, en algunos casos, las parejas resultantes eran de dos machos o dos hembras. Pero con el tiempo, alguna siempre terminaba ligando con el sexo opuesto a la hora de la puesta de huevos, aunque se trajera la puesta al nido de su pareja. Aquí no hay problemas de incesto de madres con hijos ni de padres con hijas, ya que lo de siempre era la pareja de hermanos. Con el tiempo me hice de una collera de Palomas Valencianas, otra de Colillanos y algunos Marcheneros sueltos que se mezclaron con las Domésticas. Era curioso que en cuanto mezclabas dos colores de plumaje, o sea por ejemplo una Paloma blanca y otra negra, la siguiente generación ya era casi toda gris y negro (Tipo Paloma Zurita o Bravía) y ya a partir de ahí todas eran uniformes como las zuritas-bravía. Era interesante mezclar Palomas Colillanas (Con buche pesado y largo, que colgaba exageradamente al volar y les hacía palmear sonoramente cuando se descolgaban en pleno vuelo para vacilar ante las hembras) digo que era interesante mezclarlas con Valencianas (Lo distintivo de estas Palomas eran las narices abultadas y su porte fuerte que recordaba a la Paloma Torcaz). Las mezclas daban unas Palomas corpulentas y diferentes con connotaciones similares a las dos ramas de las que provenían, si bien el plumaje en la segunda generación volvía a ser tipo Zurita-Bravía, gris y negro. 

Fotografía de Internet   PALOMA MARCHENERA

 Fotografía de Internet   PALOMA MARCHENERA

 Fotografía de Internet   PALOMA COLILLANA
  Fotografía de Internet   PALOMA COLILLANA


                                       Fotografía de Internet   PALOMA VALENCIANA


                                    Fotografía de Internet   PALOMAS VALENCIANAS







 Fotografias de Jose A. Benitez          PALOMAS DOMÉSTICAS O COMÚNES


 Fotografias de Jose A. Benitez PALOMAS DOMÉSTICAS O COMÚNES (COLOR COMÚN DE ZURITA-BRAVÍA)


El arrullo de las Palomas:

Yo distinguiría tres tipos de arrullo: Arrullo junto a danza del macho para con la hembra. La hembra solo suele contestar con arrullos de respuesta y movimiento de alas a modo de temblequeo (Este temblequeo también lo hacen casi todas las aves, cuando son pequeñas y quieren que las alimenten. También tiene sentido de sumisión). Arrullo mordiente mas agudo y fuerte cuando el macho solicita “Pisar” a la hembra. Y El arrullo de reclamo desde el nido que es una nota seguida en gemidos crecientes que lo hacen los dos cuando reclama al otro que vaya al nido.


El comportamiento de las parejas de Palomas. Gestos y Demás

Cuando un Palomo y una Paloma se conocen la primera vez. El Palomo tratará de ligarse a la hembra como decía antes arrullando y danzando alrededor de ella (Buche hinchado y a veces incluso arrastrará las puntas de las alas por el suelo). Ésta en principio se hará la distraída picoteando aquí y allá sin querer prestarle mucha atención. A partir de que él consiga atraer su atención, ésta empezará a agachar la cabeza. Esto significará que ya la ha conseguido. Desde ahora empezarán los besos, acicalamiento ritual de las plumas, intercambio de comida la una a la otra y las bajadas de cabeza en contestación la una de la otra. Después de las primeras veces que la “Pise” y si terminan siendo pareja y ponen huevos, el saludo cotidiano de la una a la otra es la bajada de cabeza, esta ya perdurará para siempre.  En los primeros días de emparejamiento hay una época (Dos, tres o mas días) que creo llamaban los entendidos “Celo Pico”. Esto es que el macho no deja ni a sol ni a sombra a la hembra. Es decir la persigue allá donde vaya, vuele, o se mueva y si hace falta le dará picotazos para que le eche cuenta, pero  no la dejará. Esto termina cuando la puesta de huevos y posterior incubación que compartirán los dos durante veintiún días. La cría también es compartida. Al principio la comida de los pollos consiste en una especie de papilla que preparan ambos padres en los buches. Posteriormente los alimentan con grano previamente comido pero casi sin preparar en el buche. Los Pollos pronto empiezan a picotear el grano y a volar (Unos 20 o 25 días).

Invasión de Cotorras Argentinas.

Desde hace aproximadamente un año, estoy viendo y cada vez mas, a las Cotorras Argentinas (No estoy seguro si su nombre es Cotorra de Kramer), que estan ocupando los espacios normalmente ocupados por las palomas comunes. La competencia que ya tenían las palomas con las Tórtolas Turcas (Tambien especie invasora que, tengo entendido, están invadiendo toda Europa y Africa), se les complica ahora con esta otra nueva especie. De manera que cada vez mas, las arrinconan.
Cuando una paloma pelea con otra por algo, comida, pareja o por el nido, esta pelea suele ser a aletazos. Lo que quiero decir es que los golpes son con las plumas. Sólo en algunos casos llegan a picotearse. Sin embargo, las peleas que he visto entre cotorras y palomas es bastante mas violento, pues las cotorras dan picotazos y echan inmediatamente a las palomas, dejándo éstas un revuelo de plumas al abandonar el nido, para dejárselo a una cotorra.


Fotografías de José A. Benitez                  TORTOLAS TURCAS



Fotografías de José A. Benitez              COTORRAS ARGENTINAS


José A. Benitez

jueves, 14 de junio de 2012

CAZAR PAJARILLOS CON REDES , LA MALA EDUCACIÓN.

LA MALA EDUCACION
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El artículo del que me ocupo hoy me viene dando vueltas hace ya bastante tiempo. Quizás alguien le pueda parecer una tontería pero creo que no lo es. Es una de entre tantas faltas de respeto o sentido común con la naturaleza que nos rodea, de esa falta de educación que deberíamos haber adquirido ya y que visto lo visto, carece una gran parte de la población y por extensión, nuestra sociedad.
Hoy quiero plantear que a estas alturas, en 2012, no podemos seguir cazando pajaritos con redes, para después ponerlas de tapas en los bares. Habrá poca gente haciéndolo, no por falta de ganas o necesidad, es que el campo está desierto de aves, es que las pocas que quedan están donde no podamos llegar nosotros, es que lo que yo observo por casi todas partes es excasísimo..y tengo con que compararlo pués hace mas de cincuenta años que vivo por aqui y siempre he hecho esto aunque desde hace poco, lo divulgo.

 Al cazar con redes se suele coger a muchas especies diferentes. Algunas de ellas bastante escasas. Quizás acabamos de un plumazo con familias enteras de padres, tíos, hermanos y abuelos y los capturados van desde jilgueros, verderones, gorriones, pardillos, verdecillos, etc., pero además ruiseñores o pájaros moscones (bastante escasos)o currucas de todo tipo. Otra razón evidente es que no tiene sentido, con el cuerpecito que tienen estas criaturas, que se las pele (con los bellas que son) para al final aprovechar un pequeño bocado de excasos gramos, pues no dan para más. Y todo esto cuando actualmente hay en granjas aves con mas cuerpo, peso y criadas para este fin, como perdices o codornices, faisanes etc. Y me dicen que incluso hay pajarillos de granja (no me lo creo).
 
En los últimos tres o cuatro años vengo escrudiñando el entorno del Guadaira exhaustivamente y lo que puedo comentar es que, si bien tenemos un número envidiable de especies de aves en este entorno, casi 200, los ejemplares que veo de cada uno de ellos es casi simbólica.
Esto mismo que comento hoy de estas prácticas, es extensible a muchos otros ámbitos. 
Ahora con la extrema crisis, la extracción hasta la saciedad del marisqueo costero (alimento de muchos tipos de peces), empobrece la zona paulatinamente, sumado a la pesca indiscriminada y hasta el agotamiento de zonas.. (hay mucha pesca ilegítima y el cumplimiento de normativas con respecto a tamaños y cuotas habría que ver... Hay regiones en las que no se pesca nada o muy poco siendo zonas tradicionalmente ricas.  

En otros ámbitos, como no, habría también que denunciar la pérdida cotidiana de hábitats, talas generalizadas, urbanización del campo etc. Todo esto nos está llevando al agotamiento de la capacidad de recuperación de casi todos los entornos. 
Habría que sembrar y cuidar muchos árboles y contagiar el hecho por todos lados, rodearnos de verde todo lo que podamos...
Darse cuenta de todo esto y que tenga sentido planteárselo, requiere de algo de educación.



Foto de internet - Bandada de gorriones


 Foto de internet - Pardillo


 Foto de internet - Bandada de jilgueros


 Foto de internet

 Foto de internet

 Foto de internet 
  Foto de internet - Perdices de granja


  Foto de internet - Perdices de granja
Foto de internet - Codornices de granja


Lo primero que una sociedad tiene que hacer para funcionar sosteniblemente es, cuidar su buena educación. Sin este requisito previo, casi ninguno de los intentos de mejorar llevan a ningún sitio.
Y hay una serie de puntos básicos esenciales que, si se explican bien y quedan entendidos, conllevan el avance inevitable hacia una madurez ciudadana, respeto generalizado por las cosas que lo merecen y una consiguiente evolución.
No entender que nuestro entorno no es "nuestro", sino que se nos presta para vivirlo mientras dure nuestra vida, lo entregamos a la generación siguiente, es a mi parecer un buen comienzo para comprender porque hay que cuidar o mejor mimar la naturaleza que nos rodea.
Y si es importante entender esto, mas importante aún es entender que el respeto hacia los demás es prioritario para crecer como persona, para aceptar y comprender a los demás, para admitir a los diferentes de uno mismo. El susodicho de que "Tu libertad termina donde empieza la de los demás".
Qué bonitos temas, que idílicos, con la que está cayendo. Hablar de buena voluntad, de generosidad, honestidad, solidaridad, coherencia o nobleza son palabras que a lo mejor en unos años las tendrán que retirar del diccionario por desuso o antigualla.
Sin embargo, a mi no me cabe ninguna duda de que por ahí va el hilillo conductor de nuestro futuro positivo y todo lo que no sea acercarse a estas tesis, es alejarse de esta posibilidad de mejora.
Si en la clase política entrase este tipo de aire fresco y, sobretodo desaparecieran las prácticas habituales actuales de "coge el dinero y corre" que viene llevando todo el que puede, o sea bancos y adláteres y grandes multinacionales, bueno en fin, tendríamos una oportunidad.
Sin ninguna duda, los principales actores que nos tienen en esta cuerda floja son éstos últimos, los políticos y los banqueros y por su envergadura son el gran peso que nos viene asfixiando y anulando. Pero no por ello me quiero quedar ahí, pues se a ciencia cierta que hay muchos otros apartados, de los que los responsables somos sólo nosotros.

Cuando nos tomamos con los amigos esas litronas, al fresquito de la noche o una tarde cualquiera en el campo, en el parque, en el monte, finalmente dejamos el lugar sucio de plásticos, de botellas y de basuras. Se nos vuelve a olvidar lo importante. Tenemos que proteger el entorno, siempre deberíamos dejarlo mejor que lo encontramos, el cristal no se degrada, ni el plástico y que dejándolo así ahuyentamos toda vida en bastante tiempo. Nos negamos la posibilidad de volver allí posteriormente nosotros mismo, pues nos dará asco.

EDUCACION, EDUCACION, EDUCACION.....

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 Mi padre cazaba y de él aprendí mucho de lo que hoy se sobre aves y sobre el respeto que la naturaleza me inspira. Con él siempre comíamos cacería en casa; perdices, torcaces, codornices, tortolas, conejos, liebres, terreras y zorzales. Alguna vez chorlitos e incluso patos. Me contaba que ya no se veían sisones ni avutardas y recuerdo el interés que ponía en explicar cuando era o no conveniente cazar perdices y otros animales por las épocas de cría.
Si hoy saliésemos de cacería y tuvieramos la suerte de encontranos con las aves que quedan comparándolas con las que traía mi padre, nos faltarían: terreras, codornices, chorlitos y posíblemente en breve zorzales, perdices, por supuesto por aqui los sisones y avutardas hace mas de cincuenta años que no se ven...
 Jose A. Benítez


 AVUTARDA     Descargado de internet:




 SISÓN  Descargado de internet:

 



domingo, 3 de junio de 2012

Arroyo Guadairilla o "Maestre", afluente del Guadaíra

3 DE JUNIO DE 2012
 
 
Recuerdo de pequeño que mi padre me traía en la moto, veníamos a cazar tórtolas, zorzales y terreras. Algunas veces también conejos, perdices y otras cosas. Entonces no sabía que era el arroyo de Guadairilla, para mi sólo era el arroyo Maestre. Este entorno siempre me hizo imaginar que, entre las zarzas, donde yo no veía, había animales observándome, esperando que me fuera, para seguir con sus que-haceres. De hecho siempre he sabido que eso era asi. Lo lógico de cualquier animal al vernos, oirnos u olernos es, si pueden esconderse, si no, correr y esto siempre unos 10-50 metros antes de que los veamos pero quizás si los oimos nos dé la opción de no hacer ruido, agacharnos, burcar la fuente del sonido, etc. y asi sorpenderlos haciendo algo normal que no huir.

Quizás por los años de cazador con mi padre, estar acostumbrado a llegar a los sitios en silencio, siempre con los ojos bien abiertos, para que no se me escapara nada, me preparó para lo que hoy se ha convertido en mi que-hacer diario.

Lo normal cuando uno va buscando animales es eso, mirar en 180 grados (sin centrarse en nada), sólo esperar los cambios de lo que se vé con esa forma de mirar, silencio y oido pendiente de absolutamente todo. Ayuda bastante no llevar ropas llamativas (colores claros, rayas, cuadros).

Me encantaría encontrarme alguna vez con las casi-desaparecidas nutrias que antaño han pescado por este arroyo, por el Guadaira y por muchos otros veneros de los alrededores. Me cuentan que aún hay hoy quien las ve y saben por donde andan.

Próximamente volveré con este tema pués me interesa muchísimo.

JOSE A. BENITEZ













 Y visto desde el Google Earth, se observará que no hay ninguna vegetación, salvo la escasa que crece junto a las pocas aguas, o lo que sea, del Guadaira, Guadairilla o Salado.. que hubiera mas vida de la que queda es pura heroicidad......

 


 

Desembocadura del Arroyo Guadairilla al Rio Guadaira... continuará..